Me habÃa mirado en el oblÃcuo espejo de conspiración. AnochecÃa como cuando no se inventaba el lastre romántico de la luna. Se derramaba la esquina en silencios caminados por siglos, no arrastraba el crepúsculo ornamento del horario. En una calle, el huracán miraba con su poderoso ojo tartamudo la danza del reloj. Hojas volaban en un cúmulo de divagaciones rectilÃneas oscureciendo la confianza del ordenador. Entre la partitura perfecta de la música escrita con parsimoniosa lentitud, avanzaba hacÃa ese voraz descubrimiento de la sensación. Un reflejo veloz como lanza espacial se avecinaba con su pulular precisión de la sonrisa. Una multitud no avizoraba que mi especial atención habÃa de desarmar la lúcidez de la palabra.
Últimos comentarios
- ovejablanca en: tanto tiempo esperando
- buscador en: tanto tiempo esperando
- en: cada espacio de la memoria
- en: Púrpura como el color de la memoria
- nicolas-meza en: Oídos mediáticos
- nicolas-meza en: Oídos mediáticos
- en: hay cosas que matan
- Mostrar más
Búsqueda
Archivos
- Julio 2008 (2)
- Febrero 2008 (1)
- Enero 2008 (1)
- Diciembre 2007 (2)
- Febrero 2007 (1)
- Septiembre 2006 (4)
- Agosto 2006 (4)
- más...
Calendario
| Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa | Do |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | |||||
| 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 |
| 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 |
| 17 | 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 |
| 24 | 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 |
Subscribirse por correo
Puedes recibir los posts de este blog por correo.
Sindicar este blog
Sol de invierno
Un dÃa de sol. Invierno en Buenos Aires. La gripa hace su aparición. FotografÃa en el Palacio de Cristal. Arquetipos dibujándose en la nada. Una historia estrenando debut. La noche es lúcida. Aguafuerte me agarra la idea. Si, escribir es renovador. Un sueño con dragón rojo. Su cuerpo de toros negros gordos. Buen augurio? o lo que quiere mi lectura de la vida que asà sea. Suscripción de agujeros negros. La luna no hace nada, ya lo sabemos, es la bruja tutu. Jaspeados en sepia. Me sostengo. Al fin sin vómito de estrellas. recivo misivas. Un conde sangriento, una amor furtivo, una amiga, los hijos con necesidad de su madre y los amigos tratando de hacerme feliz. Se puede pedir más?
La feria de carnaval
En espacios creados para este fin, se montaron las cruces que llevaban los rÃos. Es un recuerdo tonto, o más bien, fuera de tiempo. No sé por qué he recordado Las Cruces sobre el agua (libro ecuatoriano sobre un hecho histórico que narra que militares arrojaron sobre el rÃo Guayas cientos de cádaveres).
No, es sobre esto de lo que querÃa hablar conmigo misma. Son otras cosas, tal vez exista alguna relación en una parte de mi memoria que se guarda como código de algo que me quiere decir alguna cosa.
He leÃdo las cartas a Milena de Kafka (lo cual no tiene ninguna relación con lo anterior), y pese a que muchas personas digan que ya está pasado de moda, me ha gustado muchÃsimo, descubrir una subjetividad que no se encuentra en sus obras. Para mà sigue siendo actual. Fue alguien que trataba de encontrar un sentido de la vida, en medio de la incertidumbre de existir...Bueno, ya está bien.
Esta tarde viajaré en autobús, ninguna novedad
Tirando de las ojeras
Una mala noche, es una noche que se burla de las ganas de no saber nada de las personas que queremos olvidar el cotidiano espesor de voces.
Ni un buen libro nos anima a desfallecer en el intento por dormir. Seremos la sociedad de los y las insomnes? Sin embargo, cada vez, ahorramos las horas de sueño. Hay tanto por saber y poco por aprender y ahà nos enterramos como raÃces que no quieren florecer.
establecer la paridad de unos ojos que ven y no miran con las ojeras tirando las mañanas que nos falta por vivir.
La animación del ojo de la ballena
Abundan en este lado de la mirada el ojo que espÃa un suspiro escapándose del canto de una ballena. Ya no se refleja en el espejo la nocturna especie depredándose ella misma con animadversión de escuela militar.
Facilita escoger una misma el color que guarda esa relación de estropeo que a veces se hace cotidiana. Para cuando el párpado caiga de su arruga estaré observando de lejos la gana de vagabundear profundamente en un pozo del desierto.
Ann Sexton, al final siempre es lo mismo...
La poesÃa de Ann Sexton, tiene ese aire de mujer que ha profundizado unas cicatrices de siglos. Al igual que su amiga Silvia Plath, fue capaz de develar su alma. Y la sensibilidad no inventa el amor, ahonda las sensaciones que los sentidos no pueden esconder de la conciencia. Cuando leo sus poemas, como "Yo he sido una de Esas", "El Asesino" o "La Balada de la Masturbadora Solitaria", encuentro de manera distinta siempre el mismo sentimiento, que es a la vez encuentro, comunicación. Las sábanas o los biberones, los jóvenes que se aman, o los recuerdos de su padre o madre, están siempre presentes, como un signo de estar y no ser reconocida.
A Ann Sexton, le dijeron que escribir la liberarÃa de su crisis post-parto, quizá nunca lo hiciera, pero si la liberó de esa esclavitud que es no decir lo que se siente.
olvido furtivo
No entiendo que ha pasado, me parece haber escrito en los últimos tiempos muchas cosas, sin embargo, la memoria impresa me aturde con la novedad de que no hay nada. Seguramente el despiste se da porque la somnolencia de tiempos festivos juega perversamente con la lúcidez de un vida a toda prisa.
Pensaba en el planeta, no en el mundo, en la vida que se construye con cada partÃcula de microcosmos que va aniquilando siniestramente ese poder humano y su capacidad de explotación. Ya no quedad muchos seres vivos que van siendo suplantados por una infinita variedad de elementos hechos a base de tecnologÃa y de súper inteligencia macabra. Y esto no incluye la tendencia a sobrepoblarnos de congéneres en un espacio que se reduce con la respiración que emite el llanto de las ballenas.
Espiralados en un huracán de estrellas, la gravedad está en la ceguera que nos conduce a un inevitable estado de estúpidez patológica cultvada en la sesera de un ser que se llama a sà mismo superios, y esto con el consentimiento del progreso.
Cada vez que miro el mar ésta sensación de la gravidez con la que las cosas se reciclan en el oscuro devenir de la historia me produce el sentimiento de cuidar la más sencillo que encuentro en mi diario cotidiano.
Por otro lado, la alegrÃa de la quietud del silencio me tienta a sobrellevar en el corazón la necesidad de compartir cada espacio del pensamiento con la humanidad. Quisiera el mundo distinto, pero la realidad me conduce a mirar el curso de la historia a un camino que tiene dos alternativas o nos quedamos como estamos o nos morimos con el resto de seres en este pequeño reducto llamado humanidad.
teobroma...
El amor y su relaciòn simbólica con la felicidad y lo dulce, todo el sabor que agrada y gusta, y que remite a las sensaciones placenteras. El chocolate, desde que entró al mercado occidental, ha tenido una diversidad de comparaciones con lo exquisito, con lo agradable, si queremos hacer una comparación con alguien que es muy lindo, liviano, muchas veces se la hace en relación al chocolate y a todo lo dulce.
Pero, su matriz originaria, es el cacao. Su fruto viene en dentro de algo parecido a un balón de fútbol americano, pero más pequeño, su corteza cuando está madura es color mostaza-amarillo, y es bastante gruesa como para ser abierta con facilidad, de su contenido emana un delicioso olor, que el chocolate lo conserva muy poco, y el sabor de sus semillas parecidas a enormes granos de maÃz, tienen un sabor jugoso, muy dulce.
El gran mercado, amo y señor de la vida, ha desplazado grandes plantaciones de cacao en nuestro paìs, y su consumo como fruto y sus derivados es minÃmo, en comparación con otros productos de este tipo, y lo más paradójico, es que el famoso chocolate suizo, está elaborado, en gran medida por el cacao ecuatoriano. Es dÃficil pensar que la sociedad mundial, conozca el origen del chocolate y el mundo que éste encierra. Hay toda una cultura detrás de ello, desde el cultivo agrÃcola por pueblos con una riqueza ancestral de hace muchos años, hasta las formas de vida que se construyen alrededor de una práctica relacionada directamente con la naturaleza y con el cosmos...
continuará
teobroma es un dulce
Estoy haciendo una investigación osbre la "era cacaotera en el Ecuador", pues resulta que en este páÃs y en otros con clima tropical de este continente y del Africa, también se cultiva el cacao, pero origniariamenta es nativa de mi paÃs. El mejor chocolate del mundo proviene de la fruta ecuatoriana que se cultivaba (hasta la fecha), hace posiblemente miles de años pueblos de la costa y oriente ecuatorianos.
Era llamado "tehobroma", y luego con el pasar de los tiempos y la era de las tecnologÃas, su derivado más común es el chocolate, ya sea como confite que enloquece a personas de todas las edades o como bebida caliente para acompañar cualquier pastelito.
La cuestión es que, dada la situación del planeta, que por otro lado, avizora un desastre de magnitudes catastróficas, la posible exinción de la humanidad asolada por enfermedades increÃbles, el cacao, es decir las matas de cacao, seguramente también desparecerán, y he ahi que, los posibles sobrevivientes posiblemente jamás vuelvan a conocer este manjar, y los registros que relate la historia, que será en realidad prehistoria, evoque entre las curiosidades de la civilización "antigua y depredadora", el gusto tal vez incomprensible del consumo de chocolate, y toda una construcciòn simbólica de este producto que alude a un sin numero de actos y todo un lenguaje relacionado con él....
continuará
Y la lluvia no venía
Me he acostumbrado a sentir nostalgia de tiempos agradables cada vez que hay lluvia. Sin embargo, en este último tiempo, la terrible alteración climática, me deja vacÃa de esa necesidad de sentir el frÃo amoroso del sonido de la lluvia golpeando la ventana. Y, es más, me resulta patético, estar inundada de tanta noticia espectáculo que promociona una vida feliz utilizando tarjetas de crédito, o adelgazando con tal o cual dieta, para obtener el amor y la aceptación de la humanidad. Prefiero la soledad de mi silencio, fluyendo como cascada y regando los recuerdos. Es gratificante sentirse ese tornillo que no encaja en esa lógica del mundo comercial. He visto con mis ojos de hoy, una planta en una maceta resistiendo el abrasador sol de la mitad del mundo y el amenazante agujero de la capa de ozono. La resistencia es tenaz, la vida un aferrarse a la posibilidad de existir.



